Nuestro país está patas arriba y va a ser muy difícil enmendarlo, siempre y cuando quede algo que enmendar tras el castillo de arena, que primero los que negaron la crisis y luego los de la austeridad, han ido construyendo. Ninguno ha tenido tiempo o capacidad de pararse a pensar en que cuando suba la marea se llevará el castillito deshecho entre la espuma de las olas. Importante podría ser invertir en I+D para descubrir el origen de tanto despropósito, pero los recortes.........

