El sábado 21 de marzo se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down. El Partido Popular de Ceuta quiere reconocer el enorme valor que las personas con síndrome de Down aportan a la sociedad y compartir el cariño y la generosidad de sus familias.
El sábado 21 de marzo se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down. El Partido Popular de Ceuta quiere reconocer el enorme valor que las personas con síndrome de Down aportan a la sociedad y compartir el cariño y la generosidad de sus familias.
El Partido Socialista se suma un año más a la conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial, efeméride que conmemora el aniversario de la matanza de 1960 en Sharpeville (Sudáfrica), donde 69 manifestantes pacíficos y desarmados fueron asesinados por la policía de Sudáfrica cuando protestaban contra las leyes injustas del apartheid en ese país. El Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial nos recuerda nuestra responsabilidad colectiva de promover y proteger los ideales de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y de nuestro propio texto constitucional en su artículo 9.2, reafirmando la igual dignidad humana de las personas y el universal reconocimiento de los derechos humanos protegidos en el artículo 10 de la Constitución. Este año Naciones Unidas establece como lema «Aprender de las tragedias históricas para combatir la discriminación racial del presente», y tiene como objetivo explorar las causas profundas del racismo y la discriminación racial y hacer hincapié en la necesidad de aprender de las lecciones del pasado para luchar contra el racismo y la discriminación en la actualidad. En este día queremos recordar a Lucrecia Pérez, inmigrante dominicana vilmente asesinada en Madrid el 13 de noviembre de 1992, víctima del racismo y la xenofobia, el primer asesinato racista que se reconoció como tal en España.
¡Qué difícil es, a veces, sintonizar con la ciudadanía para que hallen que somos la alternativa real a lo vano, a lo odioso y a lo superfluo! Me encantaría poder llegar a cada una de las personas para decirles que sí pueden confiar en nosotros y nosotras, que tenemos propuestas, que sabemos cómo lo vamos a ejecutar, que tenemos claro que no podemos permitir ni un minuto el secuestro de los derechos, los retrocesos en igualdad, los recortes pero, sobre todo, me cautivaría poder transmitir la sensación de cercanía y transparencia. Somos, simplemente, un equipo que ponemos a disposición de la sociedad parte de nuestras vidas con el único objetivo de servir, escuchar, gestionar y velar por los intereses de Ceuta.
La trascendencia de las Elecciones Autonómicas a celebrar en el mes de mayo exige a la ciudadanía de un ejercicio de responsabilidad política. Nuestra decisión no puede ser resultado de rumores o de las decisiones puntuales adoptadas en circunstancias excepcionales. Por ello, debemos comparar y valorar, en su justa medida, tanto las actuaciones desarrolladas en los últimos años, como las propuestas planteadas por los dirigentes políticos que concurrirán a dichos comicios. Por ello, hoy centraré mi reflexión en las manifestaciones de quienes acusan al Ejecutivo ceutí de "acribillar" los bolsillos de los más humildes a través de un supuesto incremento en la presión fiscal, añadiendo a continuación la promesa populista de suprimir las actuales tasas de basura y alcantarillado así como, la de disminuir significativamente los impuestos que gravan a vehículos y carburantes.
Muchas personas fallecen diariamente, pero aquellas que por sus obras trascienden y nos reconcilian con la humanidad, son pocas.
La reflexión de la semana
Ya sé que a veces tienes la sensación de que todo se descoloca en tu vida, cambios repentinos que hacen tambalear tu estabilidad, responsabilidades que de pronto se convierten en losas pesadas que hacen que te duela el cuello, situaciones que se repiten en tu entorno, como si continuamente vivieras el Día de la Marmota, realidades que te atan y quizá no son las imaginadas, y te llevan a soñar otros momentos, otros lugares.
A Diestras
Hubo un tiempo en el que nadie cuestionaba la mejora de una ciudad que por muchos años anduvo abandonada por la Administración Pública. Desde la desidia de los alcaldes, alguno de ellos condenado por prevaricación, hasta la pasividad con la que la Delegación del Gobierno, tiempo atrás, miraba el devenir de los acontecimientos, eran un lastre para una Ceuta en la que cualquier avance que se hiciera era recibido como agua de mayo.
Cada vez son más frecuentes las detenciones de yihadistas en territorio español, sobre todo en Ceuta, cuyo barrio de El Príncipe parece ser un hormiguero de estos carniceros asesinos, cuya ideología nada tiene que ver con la religión islámica, ni con ninguna otra.