Desde la Barrera
Tengo que reconocer que llevo mucho tiempo sin que nadie con cierta relevancia en campos tan dispares como el comercio, la política, el transporte o los servicios públicos me haya sorprendido de una manera tan grata y reconfortante, pues parece que en esta ciudad nadie puede alzar la voz para defender algo tan justo y tan equitativo como el trabajo.
