Me he permitido la licencia de tomar como enunciado de mi artículo, aquella célebre intervención parlamentaria protagonizada por el señor Rajoy hace ya algún tiempo y que llegó a hacerse viral, intervención está, en la que su enrevesada oratoria dejó a las claras la tremenda empanada mental en la que está sumergido él y por adscripción todo su partido.
