Durante una campaña electoral hay un acto que compete hacer a los votantes y no a los candidatos: comparar los programas electorales. El PSOE presentó 110 medidas. Es casi imposible no pensar en un chiste malo con el servicio de emergencias 112, como así califican algunos partidos a la necesidad de echar al ‘sanchismo’ de Moncloa. Para hacer ese acto más sencillo a los votantes los medios suelen organizar debates, pero parece que al Sr. Sánchez “se le abren las carnes” solo con pensar en verse en tal aprieto, pues no deja de mangonear para reventar el acto en RTVE. Incluso ha conseguido que los trabajadores de la casa se revuelvan contra la dirección y declaren en redes sociales que se desmarcan de ella y piden les dejen trabajar; algo inaudito en España. El presidente del gobierno se esconde y, muy en su línea, hace lo mismo que criticaba al anterior.
