Ceuta tiene hoy una oportunidad para decir, alto y claro, que está preocupada, que está cansada y que necesita respuestas. La concentración convocada para este domingo no debería entenderse como un acto de un partido ni como una disputa entre unos y otros. Es algo mucho más sencillo: ciudadanos que salen a la calle porque sienten que lo que está ocurriendo en su ciudad no puede convertirse en algo normal.