La devoción a San Antonio de Padua volvió a reunir este domingo a numerosos fieles y representantes institucionales en una de las citas religiosas más tradicionales del calendario ceutí. La ciudad acogió los actos organizados por la Cofradía de San Antonio en una jornada marcada por el recogimiento, el sentimiento cofrade y el fortalecimiento de los vínculos con la Archicofradía italiana de Padua.
La devoción a San Antonio de Padua volvió a reunir este domingo a numerosos fieles y representantes institucionales en una de las citas religiosas más tradicionales del calendario ceutí. La ciudad acogió los actos organizados por la Cofradía de San Antonio en una jornada marcada por el recogimiento, el sentimiento cofrade y el fortalecimiento de los vínculos con la Archicofradía italiana de Padua.
La programación arrancó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el vicario de Ceuta, Francisco Fernández Alcedo, en una ceremonia en la que se recordó la figura del santo franciscano y los valores de solidaridad, humildad y cercanía que representa para generaciones de devotos ceutíes.
A los actos acudieron distintas autoridades civiles y militares, entre ellas el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y la consejera de Educación y Cultura, Pilar Orozco, que acompañaron a la cofradía en una jornada de marcado carácter religioso y cultural.

Uno de los momentos centrales de la tarde fue el pregón dedicado a San Antonio, pronunciado este año por Rosa Milone. Durante su intervención, la pregonera realizó un recorrido emocional por la tradición antoniana en Ceuta y destacó la conexión espiritual existente entre la ciudad autónoma y Padua, considerada uno de los grandes símbolos de esta devoción.
El discurso también puso el foco en la labor de las hermandades y cofradías como transmisoras de la fe popular y guardianas de unas tradiciones profundamente arraigadas en la vida social ceutí.

La jornada incluyó además un reconocimiento especial a la Archicofradía de Padua, que recibió el Escudo de Oro de la Cofradía de San Antonio de Ceuta como muestra de agradecimiento por los años de colaboración y fraternidad entre ambas instituciones religiosas.
Ese vínculo entre Ceuta y la ciudad italiana se ha ido consolidando con el paso del tiempo mediante encuentros, intercambios y peregrinaciones organizadas por la cofradía ceutí al lugar donde reposan los restos del santo franciscano.

Los actos celebrados este domingo volvieron a reflejar el arraigo que mantiene la figura de San Antonio en Ceuta y el compromiso de sus devotos por conservar una tradición que sigue ocupando un espacio destacado dentro de la vida religiosa y cultural de la ciudad.





