El emblemático escenario de las Murallas Reales se llenó de alma, ritmo y emociones este sábado con la esperada actuación de Rosario Flores, que volvió a Ceuta para presentar su último trabajo, Universo de Ley. El público ceutí respondió con entusiasmo, entregándose por completo a una velada cargada de música y recuerdos.
El emblemático escenario de las Murallas Reales se llenó de alma, ritmo y emociones este sábado con la esperada actuación de Rosario Flores, que volvió a Ceuta para presentar su último trabajo, Universo de Ley. El público ceutí respondió con entusiasmo, entregándose por completo a una velada cargada de música y recuerdos.
Desde primera hora de la tarde, numerosos asistentes comenzaron a acercarse al recinto con ganas de vivir una noche especial. Familias, grupos de amigos y seguidores de todas las edades se daban cita en el lugar, deseosos de reencontrarse con una artista que forma parte esencial del panorama musical español desde hace más de tres décadas.
El ambiente fue ganando intensidad a medida que se acercaba la hora del inicio. Las canciones más icónicas de Rosario sonaban entre el público, que coreaba los temas mientras se creaba una atmósfera de nostalgia y expectación.
El espectáculo arrancó poco después de las 22:30 horas, cumpliendo con la puntualidad prevista. Las luces se apagaron para dar paso a un emotivo vídeo que repasaba la carrera de Rosario, desde sus inicios hasta la creación de su nuevo álbum. Instantes después, la artista apareció en escena interpretando Mi gato, uno de los temas que marcaron sus comienzos.
“¡Qué alegría volver a Ceuta! ¡Cuánto tiempo y cuánta gente bonita veo aquí!”, exclamó Rosario al terminar su primera canción, desatando los aplausos del público. La cantante anunció que celebraba 33 años de carrera y que haría un repaso por sus canciones más emblemáticas. Y así fue: durante más de una hora y media, regaló un concierto lleno de energía, fuerza flamenca y complicidad con los presentes.
Rosario se mostró cercana y apasionada, conectando con el público a través de cada letra y cada nota. Su estilo, que mezcla lo gitano con lo moderno, conquistó a los asistentes, que no dejaron de cantar ni bailar en ningún momento.
El concierto de Rosario puso el broche de oro a la programación musical del verano en las Murallas Reales, un ciclo que ha contado este año con artistas como Ana Belén, el grupo Siempre Así y los humoristas Los Morancos, todos ellos recibidos con gran cariño por los ceutíes.
Con la actuación de Rosario, se cierra un verano de cultura y entretenimiento en este espacio tan simbólico de la ciudad. Ahora, la atención se traslada a los conciertos de la feria, mientras ya se empieza a mirar al próximo año con ganas de repetir noches como esta.