Este sábado, la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA) celebró en Ceuta las jornadas “Respetar es educar”, dirigidas a familias interesadas en participar activamente en el desarrollo educativo de sus hijos. La actividad, que tuvo lugar en la sede de la Federación de Fútbol de Ceuta, contó con la presencia de varios expertos en educación, quienes subrayaron la importancia de que los padres y madres se involucren en la transmisión de valores éticos y cívicos.
Este sábado, la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA) celebró en Ceuta las jornadas “Respetar es educar”, dirigidas a familias interesadas en participar activamente en el desarrollo educativo de sus hijos. La actividad, que tuvo lugar en la sede de la Federación de Fútbol de Ceuta, contó con la presencia de varios expertos en educación, quienes subrayaron la importancia de que los padres y madres se involucren en la transmisión de valores éticos y cívicos.
Juan de Dios Fernández, maestro y orientador, abrió el evento destacando la importancia de preparar a los jóvenes no solo para un mundo incierto, sino para un futuro con un sólido potencial humano. Miguel Vera, miembro del Consejo Rector del Observatorio Andaluz de la Convivencia, enfatizó la necesidad de una educación que promueva la inclusión, la igualdad y la convivencia.
A la jornada asistieron Miguel Señor, director provincial del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, y Juan Jesús García Navarro, director general de Educación de la Ciudad Autónoma, quienes recalcaron la transformación del sistema educativo gracias a las nuevas tecnologías y el fomento de habilidades críticas en los estudiantes. "Hoy la educación fomenta el espíritu crítico y las habilidades sociales necesarias para el trabajo en equipo y la iniciativa", comentó Señor.
Mohamed Ali, presidente de la FAMPA, inauguró el acto señalando los “males endémicos” de la educación en Ceuta, como el alto nivel de absentismo y fracaso escolar. Asimismo, denunció la falta de infraestructura educativa y la situación crítica de la Educación Especial en la ciudad, que sufre carencias en diagnósticos tempranos y recursos.
Ali criticó la masificación en las aulas, que sobrepasa las ratios recomendadas en Secundaria, con hasta 31 alumnos por clase. “Esto afecta negativamente al aprendizaje y al trabajo de los docentes”, afirmó. Para concluir, destacó que sin valores ni ética no puede hablarse de educación real, sino solo de instrucción: “No hay educación si no hay ética, porque entonces sería adoctrinamiento”.