El Gobierno de la Ciudad ha iniciado la tramitación de un contrato valorado en 80.000 euros para acondicionar la zona de embolsamiento de Loma Colmenar, espacio clave para la regulación del tráfico hacia la frontera del Tarajal durante la Operación Paso del Estrecho (OPE), según ha informado este martes el consejero de Fomento, Alejandro Ramírez, durante la sesión de control al Gobierno celebrada en el Palacio de la Asamblea.
El Gobierno de la Ciudad ha iniciado la tramitación de un contrato valorado en 80.000 euros para acondicionar la zona de embolsamiento de Loma Colmenar, espacio clave para la regulación del tráfico hacia la frontera del Tarajal durante la Operación Paso del Estrecho (OPE), según ha informado este martes el consejero de Fomento, Alejandro Ramírez, durante la sesión de control al Gobierno celebrada en el Palacio de la Asamblea.
El anuncio se ha producido en respuesta a una interpelación del portavoz del Grupo Socialista, Sebastián Guerrero Martín, quien ha solicitado detalles sobre las medidas previstas para mejorar el dispositivo de acogida a los vehículos que se dirigen hacia Marruecos durante el periodo de mayor afluencia.
Entre las actuaciones contempladas en el contrato, Ramírez ha señalado la instalación de un aseo adaptado, la colocación de cuatro nuevas fuentes de agua y la sustitución de las tres carpas existentes por otras de mayor tamaño. También se instalarán módulos para el personal destacado en el recinto, se mejorarán los viales peatonales para garantizar la accesibilidad y se ejecutarán trabajos en el vallado perimetral de la zona.
El consejero ha subrayado que estas mejoras buscan optimizar la atención a los usuarios y reforzar la funcionalidad del espacio en previsión del incremento de vehículos que se espera con el inicio de la OPE. Además, ha pedido “sensibilidad” ante una actuación que ha definido como una responsabilidad compartida entre la Ciudad Autónoma y el Gobierno de la Nación.
Ramírez ha recordado que el embolsamiento de Loma Colmenar desempeña un papel esencial en la organización del tránsito fronterizo durante los meses de verano, especialmente en los días de mayor intensidad, por lo que ha defendido la necesidad de acometer estas inversiones de cara a una campaña que exige la máxima coordinación entre administraciones.