Unas 200 personas participaron en la marcha convocada por CCOO y UGT, una cifra muy alejada de las registradas en ciudades como Málaga, Sevilla, Alicante, Madrid o Barcelona
Unas 200 personas participaron en la marcha convocada por CCOO y UGT, una cifra muy alejada de las registradas en ciudades como Málaga, Sevilla, Alicante, Madrid o Barcelona
Ceuta salió a la calle el pasado Primero de Mayo para reclamar mejores salarios, empleo digno, acceso a la vivienda y defensa de los derechos sociales. La manifestación, convocada por CCOO y UGT bajo el lema “Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia”, reunió a alrededor de 200 personas, en una jornada marcada por un tono reivindicativo, aunque con una participación discreta.
La marcha ceutí tuvo como eje central la pérdida de poder adquisitivo, la dificultad para acceder a una vivienda y la necesidad de reforzar los servicios públicos. Los sindicatos situaron el foco en los salarios, los convenios dignos y una realidad social en la que muchas familias siguen teniendo dificultades para llegar a final de mes.
La comparación con otras ciudades dejó a Ceuta en una posición de baja movilización. Málaga, sede del acto central de CCOO y UGT este año, congregó a más de 20.000 personas, según los sindicatos, con la vivienda como una de las grandes reivindicaciones por el fuerte encarecimiento de los alquileres.

En Madrid, la asistencia volvió a mostrar diferencias según la fuente: alrededor de 3.000 personas, según la Delegación del Gobierno, frente a 50.000, según los sindicatos. En Barcelona, la Guardia Urbana cifró la manifestación principal en 2.500 asistentes.
También destacaron otras movilizaciones como la de Sevilla, con 8.000 personas según los sindicatos, centrada en salarios, vivienda y defensa de los servicios públicos; o la de Alicante, donde los convocantes hablaron de 8.000 asistentes, mientras que la Subdelegación del Gobierno redujo la cifra a 3.000.
En Valencia, las crónicas hablaron de una manifestación multitudinaria, aunque sin una cifra cerrada, con consignas centradas en salarios, vivienda, democracia y rechazo a los discursos de odio.
Así, mientras el Primero de Mayo volvió a llenar calles en varias capitales, Ceuta vivió una jornada de protesta más contenida. La reivindicación fue la misma que en el resto del país —salarios dignos, vivienda asequible y derechos laborales—, pero el respaldo en la calle quedó lejos del registrado en las principales ciudades españolas.

