La hermandad caballa arranca una compleja operativa logística para sesenta peregrinos en una romería que sirve de antesala a la Venida de la Virgen
La hermandad caballa arranca una compleja operativa logística para sesenta peregrinos en una romería que sirve de antesala a la Venida de la Virgen
La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Ceuta inicia este lunes su peregrinación anual hacia la aldea de Almonte. Tras la tradicional misa de romeros, que contó con el respaldo de las principales autoridades de la ciudad autónoma, el colectivo caballa se dispone a salvar la barrera geográfica del Estrecho de Gibraltar para sumarse a los cultos de Pentecostés.
La expedición, compuesta por unas sesenta personas entre las etapas del camino y la estancia en la aldea, afronta un despliegue organizativo especialmente complejo debido a la discontinuidad territorial. Una avanzadilla de ocho personas ya ha coordinado la preparación de las carriolas en Sanlúcar de Barrameda y el acondicionamiento de la casa de la hermandad, que dará cobertura logística y alimentaria hasta ochenta comensales.
El hermano mayor, José María Sánchez, destacó la "magia" y el carácter adictivo de una cita que este año adquiere un matiz extraordinario: la inminente Venida de la Virgen a Almonte el próximo 19 de agosto, un traslado que ocurre cada siete años. Durante el oficio religioso, presidido por el vicario general Francisco Fernández Alcedo y con la asistencia del presidente regional, Juan Vivas, y del comandante general, Luis Fernández Herrero, se ratificó a Pedro Martínez Bagur como alcalde de carreta, pieza clave para coordinar una travesía que fusiona devoción, convivencia y fe.
