La niebla que ha cubierto las costas de Ceuta durante la madrugada de este domingo ha llevado a un notable aumento de la presión migratoria en la frontera con Marruecos.
La niebla que ha cubierto las costas de Ceuta durante la madrugada de este domingo ha llevado a un notable aumento de la presión migratoria en la frontera con Marruecos.
Las autoridades de ambos lados han intensificado sus esfuerzos para interceptar a aquellos que intentan alcanzar las costas españolas. La noche ha sido más activa que en días anteriores, salvo el jueves, cuando un grupo de 47 niños logró cruzar.
En las últimas horas, diez menores migrantes han sido acomodados en centros de acogida, según el Gobierno local.
La Benemérita ha estado en constante actividad para detectar a los migrantes en el mar, aunque se resisten a ofrecer cifras exactas sobre los intentos de entrada, admitiendo que el flujo “es continuo”. También han agradecido la colaboración de la Gendarmería de Marruecos en la contención de los migrantes que se lanzaban a las aguas.
Durante el día anterior, la Jefatura Superior de la Policía Nacional reportó el registro de 12 personas, sin especificar cuántos de ellos eran menores o adultos.
En lo que va de agosto, han ingresado 219 migrantes, acumulando un total de 660 en lo que va del año, lo que representa un aumento de 548 en comparación con 2023.
Ante esta situación crítica, el presidente Vivas ha hecho un llamamiento de “SOS” a nivel nacional debido al “colapso” que enfrenta la ciudad. Ha instado a la necesidad de “voluntad política de entendimiento entre administraciones” para encontrar soluciones a este desafío que afecta a todos.