La reciente fuga masiva de ocho de los doce imputados por terrorismo en el caso de Tsunami Democràtic ha sumido a España en un estado de incredulidad y frustración. Este acontecimiento, ocurrido en medio de la aprobación de la despenalización del procés y en vísperas de las elecciones catalanas del 12 de mayo, pone de manifiesto una vez más la fragilidad de nuestro sistema judicial y la impunidad con la que algunos actúan en detrimento del estado de derecho.

