El pasado miércoles, Marruecos celebró unas elecciones legislativas cuyos resultados han supuesto un auténtico vuelco al pasar el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) de 125 a 13 diputados. Una debacle cuya primera consecuencia es la salida de los islamistas del Gobierno marroquí. Sin embargo, como destaca el director del Observatorio de Ceuta y Melilla, Carlos Echeverría Jesús, las implicaciones que este cambio pueda tener en relación con España y, en concreto, con las continuas aspiraciones soberanistas de Marruecos sobre Ceuta, Melilla y Canarias, son nulas.
