Desde que Vox irrumpió en la Asamblea de Ceuta, los plenos se han convertido en un vergonzoso espectáculo de descalificativos, insultos y agresiones verbales. No hay una sesión plenaria tranquila donde se aborden los problemas de los ceutíes y se busquen soluciones, ya que desde Vox se han propuesto generar un clima de crispación que evite el debate y fomente el enfrentamiento dialéctico más bajuno.
