La ministra de Sanidad no ha estado muy acertada en su visita a Ceuta y ha despertado una indignación generalizada. Primero por no reunirse con el Gobierno local, pasando de puntillas por toda la ciudad y visitando tan solo el Hospital Universitario -excusa de una visita electoral-, y en segundo lugar por no traer ni una sola noticia buena para los ceutíes.
