En el Pleno de este jueves volvimos a presenciar cómo el diputado de Caballas se marchaba nuevamente antes de la sesión plenaria alegando que no tenía más remedio que recoger a sus hijos del colegio porque les estaban esperando. Ya ocurrió también en el inicio de esta nueva legislatura cuando llegó más tarde por la misma situación. Lógicamente, hay que aplaudir su labor como padre, pero una cosa no quita la otra y hay que cumplir con el deber, que en este caso es tener que estar en la Asamblea desde el inicio del pleno hasta su final. Cosa bien diferente son situaciones como las que, por ejemplo, le han obligado al señor Manuel Hernández a no asistir a los plenos de esta semana como consecuencia del fallecimiento reciente de su madre.
