La tragedia ha vuelto a golpear nuestras costas. Esta tarde, la Guardia Civil ha localizado un nuevo cuerpo sin vida, sumando ya 31 en lo que va de año. Son cifras que duelen, porque detrás de cada número hay una historia, una familia, una vida truncada en el intento desesperado de buscar un futuro mejor. La inmigración irregular, más allá de debates políticos, tiene este rostro amargo: el de quienes se juegan la vida y la pierden en aguas que no perdonan.
