Cruz Roja está sumamente preocupada por el clima de tensión que impera en Burundi, en el periodo previo a las elecciones, así como por las consecuencias humanitarias de esta escalada de violencia entre la población. Los acontecimientos de las últimas semanas han dejado ya varios muertos y más de 600 heridos, centenares de personas arrestadas y más de 120.000 burundeses han huido hacia los países vecinos, fundamentalmente a Tanzania y en menor medida a Ruanda y República Democrática del Congo (RDC).
