Las quejas de los ceutíes por la limitación de productos que pueden pasar desde Marruecos son, según el MDyC, “constantes” y reflejan una “profunda frustración por la falta de claridad, reciprocidad y respeto en el trato fronterizo”. Desde el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) denuncian que los ceutíes “se sienten atrapados en una frontera que debería ser un puente, pero que funciona como un muro arbitrario”. Unas restricciones que no solo afectan al comercio, sino también a quienes cruzan por motivos familiares o personales.