Hoy hemos sido testigos de una muestra más de cómo las autoridades educativas pueden complicar la vida de los estudiantes y sus familias. A media mañana se publicaba el listado de admitidos y excluidos en la Formación Profesional (FP), sin asegurarse de que todos los afectados sean debidamente notificados. Como resultado, muchos estudiantes pueden no enterarse a tiempo para presentar sus reclamaciones. Y, por si fuera poco, el plazo de reclamación es irrisoriamente breve: hoy y mañana. Sí, has leído bien: los afectados tienen apenas unas horas para revisar detalladamente la lista y presentar sus reclamaciones.

