En una descarnada y valiente intervención, quien fuera el máximo responsable de la lucha contra las mafias migratorias en la ciudad autónoma ha roto su silencio. Sus palabras, cargadas de una verdad incómoda, destapan el abandono absoluto al que el Ejecutivo central somete a las Fuerzas de Seguridad ante una crisis fronteriza insostenible.
