A pesar de la movilización sostenida impulsada por la Plataforma en Defensa de la Educación Especial, el Ministerio se ha mantenido firme en su cerrazón. “Los recursos destinados por el MEFP a la educación Especial son suficientes”. Esta frase prepotente y no exenta de una cierta soberbia resume la posición de la administración. Sin embargo, los hechos son tan tozudos como incontestables. La “confusión” que ocasiona la utilización (irregular) de los Planes de Empleo para “remendar” el tremendo descosido que presenta el MEFP en este ámbito de su exclusiva competencia, permite mantener un discurso absolutamente falaz que se torna verdadero cuando “llegan los efectivos del Plan de Empleo” (a modo de un peculiar “séptimo de caballería”) y completamente falso cuando la plantilla vuelve a su dotación estructural.