El pasado mes de febrero la Sección Sindical de UGT Servicios Públicos en la Ciudad Autónoma denunciaba por enésima vez la vergonzosa anomalía que es el Instituto de Idiomas, un Organismo Autónomo y por tanto Administración Pública que en lugar de tener empleados públicos tiene trabajadores “subcontratados” en régimen de explotación laboral, sin derechos y solo con obligaciones, con unas retribuciones propias de una empresa que explota a sus trabajadores, les engaña y les estafa en las condiciones laborales que deberían tener y encima se ríe de ellos y los amenaza cuando intentan pedir que se les respeten unas mínimas condiciones de trabajo.
