Hace unos días, me comentaba un padre que su hija había superado el EIR y que, por la puntuación obtenida, en tan complejo examen a nivel nacional, podría cursar la formación de enfermera especialista en Obstétrico -Ginecología (Matrona) en Ceuta, pero que al tratarse de esa ciudad había renunciado a dicha posibilidad.
