Disculpen la expresión en inglés, pero la situación de la sanidad y el hospital de Ceuta está alcanzando niveles críticos, on fire. Desde hace demasiado tiempo, enfrentamos una precariedad que hoy se ha convertido en una crisis inminente, exacerbada por la escasez de médicos. Tanto la Ministra de Sanidad, Mónica García, como el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, son plenamente conscientes de las consecuencias devastadoras que esto acarrea para la calidad y seguridad de la atención médica de todos los ceutíes, así como del enorme desgaste profesional que están sufriendo los médicos que continúan luchando, como los valientes de Numancia sitiada por el ejército romano. La indiferencia del Gobierno central es incomprensible.