Todo el mundo sufre esta realidad, existe algo en el interior, por lo cual determinados actos, deseos, pensamientos, ideas, pulsiones, libidos se producen una lucha en el interior del yo.
Todo el mundo sufre esta realidad, existe algo en el interior, por lo cual determinados actos, deseos, pensamientos, ideas, pulsiones, libidos se producen una lucha en el interior del yo.
Este lunes 2 de septiembre se conmemora, como todos los años, el Día de Ceuta. Hay una cuestión importante que es: ¿qué entendemos los ceutíes que se celebra ese día? ¿Valores abstractos como son la multiculturalidad de la ciudad, la coexistencia entre diferentes culturas y el respeto mutuo que se procesan las comunidades?; ¿o una fecha concreta como fue la toma de Ceuta por los portugueses?
Ceuta se encuentra en un punto de no retorno debido a la creciente presión migratoria. La Ciudad está viviendo días de tensión extrema, como bien ha dicho la Delegada de Gobierno, Cristina Pérez, con un flujo de llegadas que está desbordando los servicios, poniendo a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y de nuestros cuerpos policiales.
A través del presente escrito, pretendo reclamar su atención sobre una cuestión que, a juicio de la formación política de la que soy portavoz, reviste una gran importancia y que, sin embargo, y al menos hasta el momento, no ha despertado en usted, ni en el Gobierno que preside, el más mínimo interés. Me estoy refiriendo al caso de la Residencia de Mayores Gerón-Ceuta. Como usted sabe, este centro está prestando sus servicios a través de la figura del Convenio, instrumento que es inapropiado e irregular, como han puesto de manifiesto en repetidas ocasiones el Tribunal de Cuentas y la propia Intervención de la Ciudad.
Los ataques a agentes de la autoridad suponen un grave problema que exige de una respuesta contundente y coordinada por parte del Ministerio de Interior. Para garantizar la seguridad de quienes velan por nuestra protección, es urgente adoptar una serie de medidas que abarquen desde la prevención hasta la respuesta. Estos ataques generan una conmoción social y ponen de manifiesto la revisión de los protocolos de seguridad para proteger a quienes nos protegen.