En repetidas ocasiones he manifestado públicamente mi indignación por la introducción en el debate político de temas considerados muy delicados. En esta ocasión, centraré mi reflexión de hoy en el debate iniciado por Caballas como consecuencia de la elección del procedimiento de urgencia para el suministro de material esencial, chalecos antibalas, para la protección de la integridad física de los miembros de la Policía Local de Ceuta, agentes que tienen encomendada, entre otras muchas labores, velar por la seguridad de todos y todas las ceutíes, sin exclusión alguna. Por cierto, un procedimiento de urgencia contemplado en la Ley de Contratos del Sector Público.