Es un alivio saber que el Gobierno de Rajoy está en minoría porque con unos cuantos escaños más esa composición hubiera sido letal. Es evidente que sigue empeñado más en su centralidad egocéntrica que en su perspectiva de tener que entender que necesita el diálogo no sólo con las demás fuerzas políticas, también con la sociedad.
