El documento que se pretende aprobar, elaborado en el año 2008, es un documento obsoleto (muchas de las medidas contempladas ya han sido desechadas), incompleto (elementos claves están sin desarrollar o simplemente son inexistentes), e incoherente (entra en contradicción con otras previsiones). El modelo de desarrollo urbano no ha sido sometido a debate y, lo que es aún peor, está fuera de unas coordenadas económicas realistas, lo que lo convierte en un montón de planos inservibles, añade Caballas.
