Caballas ha asegurado hoy que las instalaciones en las que se encuentra ubicado el Servicio de Drogodependencia de la Ciudad presentan un estado deplorable. Tanto por su reducida dimensión (que impide la prestación de un servicio con los niveles mínimos de calidad exigibles) como por su lamentable estado de conservación, que las convierten en indignas de una administración pública moderna. Es más, estamos convencidos de que no reúnen los requisitos legales exigidos por las normas de Prevención de Riesgos Laborales.
