Como hemos ido indicando, la paradoja de Epicuro planteado a lo largo de estos veinticinco siglos de distintos modos o enunciados, en definitiva, intentan probar o que Dios no existe, o no existe por la maldad que se produce en la Naturaleza Humana o en la sociedad, etc. Hoy, se plantearía, en una forma débil “como el silencio de Dios” ante el mal humano…
