Una vez más, una magistrada del Juzgado de lo Penal se ha visto obligada a suspender un juicio porque uno de los testigos principales no ha podido acceder hasta la segunda planta. Una mujer octogenaria en silla de ruedas ha acudido a la citación para prestar declaración. A las 10.30 horas de este jueves se encontraba frente a los ascensores estropeados del Ceuta Center que le despojaban de su derecho a tener acceso a un servicio público. Allí, frente a los cuatro ascensores oxidados y estropeados, tres de ellos ya hace más de un año, la testigo ha visto pasar los minutos y las horas. No ha podido marcharse hasta pasada la una de la tarde, cuando ha recibido un nuevo emplazamiento para prestar declaración ante el juez.
