Centros de acogida a las personas refugiadas sin la plantilla necesaria, comedores sin comida o sin el personal de cocina mínimo, privatización de servicios que nunca debieron realizarse además de estar mal ejecutadas, explotación de las plantillas en las empresas subcontratadas, problemas de limpieza básica en los centros, peligros de enfermedades infecto-contagiosas y de plagas. Eso es lo que podemos encontrar en los centros de inmigrantes gestionados desde el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Mucha miseria, poca sensibilidad con la población inmigrante y una sorprendente habilidad para obtener financiación desde los Fondos Europeos que no se traduce en ninguna mejora del servicio, así se expresa en un comunicado CCOO.
