Un grupo de jóvenes amantes de la naturaleza se congregaron en 1915 en San Amaro para comenzar con un extraño y sugestivo movimiento de países angolsajones. Ciento ocho años después de aquello, más de cien personas pertenecientes a aquel movimiento se congregaban en el mismo lugar para seguir la estela de aquellos. "Los Scouts somos, ante todo, tradición, tradición y tradición", recuerda su presidente, Jesús Martín.