El VIH continúa siendo un problema de salud mundial, pese a que se han producido importantes avances en la prevención, detección y tratamiento. A esta realidad se suma el incremento en la incidencia de las infecciones de transmisión sexual (ITS) en los últimos años, lo que hace necesario seguir informando y sensibilizando para romper estigmas y prevenir nuevas infecciones.