La situación de confinamiento ha supuesto todo un reto para una institución en la que la mayor parte de la actividad académica y administrativa diaria requiere de un elevado nivel de presencialidad. A esta dificultad, se añade el hecho de que el personal docente e investigador, el personal de Administración y Servicios, y el estudiantado se han debido de enfrentar a este nuevo escenario de forma imprevista.