En el mundo del fútbol sala, las historias de transformación y evolución son moneda corriente. En este contexto, la figura de Fede Vidal, conocido por su valentía y carácter malaje en los campos de juego, ha experimentado un cambio que ha dejado perplejos a muchos de sus seguidores. La reciente situación vivida con él durante la comunicación de una mejora en los convocados por la selección nacional para que observe a un joven jugador de Ceuta revela una faceta de Vidal que dista mucho del jugador luchador que alguna vez fue.