Cada año, la Asociación Española contra el Cáncer en Ceuta sale a la calle con sus huchas verdes, sus voluntarios entregados y una misión que no cambia: pedir la colaboración ciudadana para seguir luchando contra una enfermedad que no entiende de edades, barrios ni clases sociales. Y cada año, Ceuta responde. Porque ya es un clásico, sí, pero también una de esas citas que nos recuerdan que hay gestos sencillos que tienen un impacto enorme.