En un intento por aliviar la carga de las familias, el Gobierno ha decidido implementar una ayuda de 200 euros por hijo menor de 18 años. A primera vista, suena como una buena noticia para muchas casas que, por diversas razones, afrontan dificultades económicas. Sin embargo, al mirar más de cerca, nos encontramos con un detalle curioso: esta ayuda no estará condicionada a los ingresos de los padres, lo que significa que tanto familias con sueldos ajustados como aquellas con buenos ingresos podrán obtenerla. Y aquí es donde se empiezan a plantear preguntas.