Por fin, tras años de reclamaciones, INGESA contará con su primera unidad infanto-juvenil de salud mental en Ceuta. No es un logro menor, sino el resultado de una necesidad evidente y un clamor que ha tardado demasiado en ser atendido. Durante años, las familias han visto cómo sus hijos tenían que ser derivados a la península para recibir atención especializada, con el coste emocional y logístico que ello supone.