El Polillas Atlético rompió su mala racha el pasado domingo al empatar a uno frente al Pozoalbense. El conjunto caballa dejaba atrás con este empate cinco derrotas consecutivas.
El Polillas Atlético rompió su mala racha el pasado domingo al empatar a uno frente al Pozoalbense. El conjunto caballa dejaba atrás con este empate cinco derrotas consecutivas.
El punto frente a las cordobesas no le sirve para salir del descenso, pero debe valer para que las ceutíes cojan moral para los dos próximos encuentros en el que se va a jugar la vida y que empiece a cambiar su rumbo en la Segunda División.
El Polillas visitará el próximo fin de semana el feudo del Híspalis, conjunto que está en el grupo que persiguen las ceutíes y que tiene ocho puntos, y luego jugará, otra vez a domicilio, frente al colista Daimiel. Seis puntos de oro para un equipo que no puede prácticamente fallar si quiere seguir teniendo como objetivo lograr la permanencia.
Dos derrotas dejarían al Polillas práticamente sin opciones de luchar por evitar uno de los puestos de descenso aunque sacar cuatro puntos creo que lo firmarían ahora todos los componentes de la entidad amarilla.