Como sucede todos los años a finales de junio, en los Centros educativos el curso escolar se apresta a terminar, los niños y estudiantes han cerrado los libros y los cuadernos. Se guardan junto al resto de materiales educativos hasta que llegue septiembre. Las aulas quedan sumidas en el silencio y el profesorado ultima la cumplimentación de informes. Han sido muchas las horas que los docentes han dedicado dentro y fuera de los Centros, alargando el día, utilizando la noche y hasta los días festivos, para planificar, preparar y después durante las clases conseguir que el alumnado pueda alcanzar los objetivos y dominar las competencias de las diversas materias.

