No se ha acabado todavía con la crisis. Las mejoras en el nuevo ciclo de la economía europea todavía no están aseguradas, pues el nuevo peligro de recesión amenaza con volver. Las cifras de empleo son insuficientes, aunque en algunos meses los resultados hayan sido más satisfactorios. Desgraciadamente todavía nos quedan complicadas dificultades que vencer. Pero según mi opinión, el problema más grave es el procedimiento utilizado por el Gobierno para abordar la política económica, y más en concreto la reforma fiscal que pretende desplegar.

