La reflexión de la semana
Sí, hoy voluntariamente me he ido al taller.
Hace tiempo que vengo notando alguna pieza desajustada, algo fuera de su sitio.
La reflexión de la semana
Sí, hoy voluntariamente me he ido al taller.
Hace tiempo que vengo notando alguna pieza desajustada, algo fuera de su sitio.
Como era de esperar, tras la presentación del informe de la SESPAS (Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria), en el que se afirma que la salud del 64% de los niños ceutíes está en riesgo por sus situación de pobreza, han aparecido los buitres.
"España está registrando un alto porcentaje de pobres transitorios, personas que encuentran un trabajo temporal y luego vuelven al paro hasta que son contratados en otro empleo, normalmente precario". Así se expresa la directora de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en España, Isabel Allende.
Durante el día de ayer tuve la oportunidad de asistir a la clausura de la Conferencia de Política Municipal, organizada por el PSOE en Madrid. En un espacio abarrotado por una multitud de candidatos, militantes y simpatizantes socialistas, destacaban los cabezas de lista al Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, Antonio Miguel Carmona y Ángel Gabilondo, que estaban acompañados del que fuera Presidente del Gobierno, Felipe González y del actual Secretario General del Partido Socialista, Pedro Sánchez.
Si uno sabe interpretar el murmullo de las olas, se dará cuenta que después de un fuerte levante acto seguido viene un mar de fondo, que es aun peor para los navegantes. Por qué digo esto, está claro que hago un símil para llegar al momento actual que nos deja a las puertas de unas nuevas elecciones en las que promesa va y promesa viene, y en función del partido que se trate a cual de ella más increíble.
Tal y como indiqué en mi artículo de la semana pasada, los ciudadanos somos conscientes de la cercanía en el tiempo de los próximos comicios como consecuencia directa del endurecimiento en las manifestaciones provenientes de las formaciones políticas en la oposición. En esta ocasión, las vertidas por los máximos dirigentes de la formación localista Caballas, Mohamed Alí y Juan Luis Aróstegui, en relación a la presunta ineficacia del Ejecutivo ceutí en la gestión de los fondos públicos a pesar de las innumerables actuaciones ejecutadas en los últimos años en diferentes materias (equipamientos, servicios e infraestructuras).
Sé que en ocasiones puede resultar difícil citar términos como 'alegría', 'ilusión', 'optimismo'... en tiempos como los que nos tocan vivir. La situación se agrava si dichas palabras se incluyen en un escrito de carácter político, como yo así lo pretendo. Sin embargo cuando en un equipo se aúnan los ingredientes necesarios y éstos son mezclados en adecuadas dosis, se configura la alternativa que una ciudad como la nuestra realmente necesita, haciendo posibles términos tan positivos.
Hace tiempo que llevamos escuchando comentarios y falsas afirmaciones, que estamos seguros de que no sólo no aportan nada a mantener una pacífica convivencia entre los españoles, sino que llegan a resultar incómodos, provocadores y por supuesto, faltan el respeto a toda la ciudadanía ceutí, así como, a nuestros vecinos de Melilla. Nos referimos a esos impertinentes comentarios dichos a menudo, por personajes mediáticos con influencia en otros que terminan haciendo dudar sobre si Ceuta y Melilla son o no españolas.