Si existe en este país nuestro un colectivo verdaderamente perjudicado por efecto de la crisis y sus secuelas posteriores, es el constituido por esos cientos de miles de jóvenes, muchos de los cuales, perfectamente preparados, son incapaces de encontrar un empleo para independizarse, realizarse, y dejar de ser un lastre para sus respectivas familias. Viven frustrados cursando solicitudes, enviando C.V. a todos los portales de empleo, empresas, contactos y redes sociales, pero siempre con resultado negativo.
