Una vez más el terrorismo golpea con fuerza a las puertas del continente. Cierto es que se hace más sonoro cuanto más cerca es, pues atentados, lamentablemente, hay casi todos los días. Pero entendemos por naturaleza, que cuando es lejos no supone peligro y por tanto no se le da el giro mediático que le corresponde, pero en realidad no es así.
