Es una realidad que a Ceuta, dadas sus características específicas, no le queda más remedio que crecer a lo alto y es hacia esa dinámica a donde debe enfocar su plan urbanístico, pero no solo este sino también en lo que a sus miras se refiere. Claro está que en el primero primero de los casos debe ser el Gobierno central quien apruebe el PGOU que desde la ciudad se les envíe, pero en el segundo de ellos algo mas de margen de maniobra si que que hay, y es que no tenemos otra opción de crecimiento ya sea a nivel urbanístico o económico.
