Sánchez y el PSOE saben que de haber elecciones en noviembre los números no les dan. Seguirían sin mayoría absoluta y necesitarían de apoyo y abstenciones. Pero este partido, remedo del que nació hace 140 años en la madrileña calle de Tetuán, en una fonda a espaldas de la Puerta del Sol, hace tiempo que, parece,dejó a un lado la idea de formar un gobierno progresista para defender a la gente "normal".
